Fray Mauro – Una Nueva Visión –

Dios es Amor – Una nueva visión –

Consecuencias pastorales de la nueva teología

with 2 comments

Duns Escoto

Cristo nació en el tiempo y se hizo nuestro guía hacia el Padre todoamoroso

Querido teólogo, continuando con las reflexiones sobre un Dios amoroso quiero compartir contigo algunas consecuencias pastorales derivadas de esta nueva teología.

  1. Nueva imagen de Dios. Si al centro no está el pecado sino Cristo, es más fácil “… espantar del alma humana” la imagen de un Dios castigador, arbitrario, antojadizo, etc (CELAM 1999; JP II 29.7.99).
  2. Es más fácil desmitificar el pecado, como fuerza mágica y omnipresente en la historia y en el destino humano. El pecado es un des-orden que nosotros ponemos en la creación, y así ésta no funciona; de aquí las enfermedades y la muerte.
  3. La Justificación, como punto de amor originario de Dios que nos eleva a él por medio de Cristo. No es consecuencia de nuestras acciones meritorias, sino causa
  4. Prioridades de nuestra evangelización:
    1. El plan salvífico de Dios (predestinación a la gracia y a la gloria, en- por -para Cristo)
    2. La persona mediadora de Cristo, como primogénito de todo lo creado; el Alfa y la Omega
    3. El Reino de Dios, en-por-para Cristo
    4. El pecado como obstáculo al designo de Dios
  5. El Espíritu Santo, quien obró la elevación a hijo de Dios del alma (Naturaleza humana) de Jesús, impulsa a cualquier ser humano creado sobre la estructura de Cristo. Es la savia del Espíritu Santo que vivifica todas las ramas del árbol Cristo (así habría sido aun sin el pecado)
  6. Adquiriría mayor relieve el Cristo histórico, contra cualquier peligro de monofisismo, porque todo ser humano histórico (en cualquier cultura, raza condición) es imagen de Cristo, su espíritu actúa en toda la historia humana: en los acontecimientos positivos, para promocionarlos y darlos a conocer; y en los acontecimientos negativos, para ayudar a discernirlos, a evitarlos y a neutralizar sus consecuencias negativas.
  7. También en esta visión, según la cual Jesucristo está ontológicamente al centro de la historia, adquieren mucha importancia los signos socio-teológicos de los tiempos
  8. La salvación engloba la redención, y ésta, dado el pecado, está en función de aquella. La cruz lejos de ser el fin de la encarnación, se constituye en la concentración máxima del amor de Dios (que nos amó desde el principio), aun en el accidente del pecado, que por cierto fue la máxima concentración del egoísmo, emanado de los fariseos, soldados romanos y pueblo inconsciente. El que Jesús muriera en la cruz fue voluntad de los fariseos y no de Dios. La voluntad de Dios era que Jesús fuera fiel al amor hasta el extremo.
Te dejo también unas cuantas citas bíblicas para continuar con la reflexión:

“… Y que lo sepa todo el pueblo de Israel: por el nombre de Jesucristo de Nazaret a quien ustedes crucificaron y a quien Dios resucitó de entre los muertos gracias a él, ese hombre está de pie y sano ante ustedes” (Hch. 4,10)

“¿No les prohibimos estrictamente eseñar en ese Nombre?. Pero ahora ustedes han difundido por toda Jerusalén su doctrina y quieren cargarnos con la sangre de ese hombre” (Hch, 5,28).

Más citas: Hch. 3, 13-15; Hch. 3, 17; Hch. 2, 23; Hch. 4, 27.

Los Fariseos, solos, lo mataron, pero Dios lo resucitó.

Written by Fray Mauro

June 8, 2011 at 4:03 pm

2 Responses

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  1. Hola Fray Mauro,

    Con mucho atrevimiento, pregunto desde mi ignorancia y con el único deseo de comprender mejor y aprender. Ante la revelación que nos hace Jesús de su Padre, como un Dios Amor- Incondicional, como un Dios Compasivo, como un Dios Dador de Vida y el Dios de la gratuidad, ¿es aun factible hablar de “redención”?. ¿Necesitaba Dios que alguien pagara la deuda del pecado?, cuando en la parábola del Padre Misericordioso, al ver a su hijo el Padre sale al encuentro y no espera explicación alguna, ni mucho menos que alguien pagara lo que el hijo gastó. O cuando le dice a la adúltera, levántate y no peques más, tampoco le pidió pagar nada, lo único que le pide es “no peques más”.

    ¿A caso la justificación no es gracia de Dios? ¿necesitaba que el justo de justo muriera para justificarnos?. ¿o la justificación y la salvación nos la da por el simple hecho de que nos ama?.

    Gusto de saludarlo

    Alejandro Rodas

    June 8, 2011 at 5:40 pm

    • Alejandro: hasta ahora me doy cuenta que tal vez no te llegó mi respuesta. Tienes razón: no se trata de Redención como la hemos siempre entendido y como la misma palabra significa “volver a comprar”; del latin re-emere, re-d-emción. Según la teología del Primado de Cristo: El es la plenitud de vida desde el principio: vida de creación y vida de sanación (redención) cuando y si hubiese falta. Como cuando hay una herida en nuestro cuerpo: la vida que tiene nuestro cuerpo es capaz también de curar eventualmente esa herida. Ya todo está pagado, en la fuente, somos redimidos desde el nacimiento; solo debemos hacer acciones que expresen nuestra voluntad de querer el don de la “redención” en la fuente, la sanación. Redimidos sí, pero no solo por la acción de la muerte en la cruz sino porque todos somos ramitas del árbol Jesucristo, desde el primer instante de la creación “en El, por El y para El” (cfr. Ef. 1, 4-10).

      Mauro Iacomelli

      November 13, 2013 at 7:47 am


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